leo... y es un placer

Orgia de Dos….

Los minutos siguientes nos convertimos en bestias sin pudor. Animales. Cogimos como cerdos en la oscuridad de su porqueriza. Mi cama como blanca pocilga. No había más sonido que sus gruñidos contra la almohada ni más respiración que la mia entrecortada. Lucha cachonda de machos.

Apreté entre mis manos cada uno de sus músculos. En tensión. Removí el sudor que bañaba su cuerpo. De los muslos a los hombros. De brazos a piernas. Del culo hasta el cuello empapado. Y baje arando con mis uñas su esplada. Lomo arqueado.

Animal en cuatro patas.

Lo penetré salvajemente. En la primera embestida desató un grito de placer contenido que erizó todo mi vello. Alambres. Pelo de punta. Dedos de punta. Verga disparada. Le di unos azotes para que se calmara y contoneo la cadera. De lado a lado. Jadeando.

Niño malo.

Contraía su ano caliente y sofocado ciñiendo mi verga. Corsé sin lazos. Me excité aún más. A punto de reventar sentí cómo mi glande se dilataba dentro del cocinero. Capullo floreciendo. Tanto se estaba abriendo que la piel se tensó hasta rajarse. Cerré los ojos.

Extasis.

Con una mano lo masturbaba frenéticamente. Adelante, atrás. adelante, atrás, adelante, atrás. Gemido. Con la otra agarré un mecho de su cabello moreno y ensortijado y lo atraje hacia mí. Gemido Yo empujaba violento y él se resistía a besar la cabecera de la cama. Gemido. Froté mi pecho contra su espalda y nos bañamos en la carne del otro. Colchones de espuma. Gemido sonoro.

Estallido.

Se vino entre mis dedos en cuatro o cinco sacudidas. Leche caliente con azúcar. Segundos después libere mi semen sobre su espalda cubriendola de nata. Nata montada. Se relajó y cayo exhausto sobre las sabanas mojadas. Boca abajo. Piernas abiertas y brazos en cruz.

Suspiro………..

9 March 2010